Livio Giordano

Buenos Aires, Argentina| b. 1972

Texts


  • La vie

    By Livio Giordano

    2006 - 2010 | Español

    La Vie es un trabajo realizado en las calles de Buenos Aires, que toma la cotidianidad de los transeúntes al momento de atravesar los rayos de luz provenientes del reflejo del sol sobre las ventanas de los edificios espejados (Crystal Wall). Ya sea bajo una luz casi irreal o en las penumbras, mi énfasis se encuentra en los mecanismos de atención visual selectiva.

    La Vie ha sido realizada tomando un tipo de luz que existe en nuestras ciudades postmodernas, pero que no es percibida por aquellos que pasan por las calles, ausentes en su espíritu, perdidos en sus propios pensamientos. De ver aquello que existe sobre aquello que “no existe” o donde “no hay nada a ver”, con una inquietante extrañeza que desafía la verosimilitud de estos fugaces momentos.

    Para su producción no se han utilizado flashes escondidos, puestas en escena; ni manipulación digital. Todo esto a fin de poner en evidencia los múltiples universo que conviven en un mismo espacio familiar, pero en desfase. Demostrando que toda imagen no es más que una proyección mental.

  • El fin justifica los medios

    By Livio Giordano

    2006 | Español

    Hacia mediados de 1980 el espacio televisivo argentino emitía 50 horas semanales de noticias; las notas sobre los ganadores del P.R.O.D.E., el bachado de las calles y la inflación eran los clásicos del momento.

    En nuestros días, la proliferación de la red de cable y televisión satelital brinda a los espectadores más de 568 horas semanales de noticias emitidas por medios locales. Si bien el aumento de la población y la creciente desocupación trajo como consecuencia el aumento nominal de actos vandálicos, el despliegue de los espacios mediáticos para dar a conocer dichos sucesos se dio en proporciones desmedidas. La carrera desatada por los distintos medios hacia el liderazgo del “rating” llevó a una abusiva exposición de imágenes de asaltos; secuestros; violaciones; guerras transmitidas en vivo; atentados e incidentes en espacios públicos. El espectador queda así preso de una realidad prefabricada, de la cual no puede apartar la mirada. Así nuestras “ventanas” al mundo nos brindan distorsiones de lo que está pasando allá afuera. Como Jean Baudrillard nos cuenta en su libro Simulacro y Simulación “…así como en un cuento de Borges el mapa del Imperio substituía al territorio en si mismo…”.

    Sumado al stress, los climas de inseguridad suscitan sensaciones de ansiedad y angustia, generadores de vacíos que son llenados muchas veces mediante hábitos de consumo, a veces compulsivo. Síndromes pasajeros como el “ataque de pánico” se dan mayormente en la población económicamente activa y adquisitiva.

    Así, del comunismo al terrorismo, la amenaza atómica se vio extinguida ante la inseguridad personal; ya sea con un atentado público en los países centrales ó un acto violento en los países periféricos; haciendo de la inseguridad un motor de consumo.

  • La adecuación primaria

    By Livio Giordano

    2005 | Español

    En palabras de Michel Foucault “…Una sujeción real nace mecánicamente de una relación ficticia….”.

    Nuestro paso por las instituciones educativas de base, no sólo tiene un beneficio instructivo y capacitador personal, también sienta las bases para una sociedad futura mediante coerciones sutiles.

    El ejercicio de la disciplina supone un dispositivo que coacciona por el juego de la mirada; un aparato en el que las técnicas que permiten ver inducen efectos de poder y donde, de rechazo, los medios de coerción hacen claramente visibles aquellos sobre quienes se aplican.

    Pero el ejercicio del poder no debe agregarse del exterior, como una coerción rígida o como peso sobre las funciones que influye, sino que debe ser inducido en el sujeto un estado de consciente y permanente de visibilidad que garantiza el funcionamiento automático del poder.

    Este dispositivo automatiza y desindividualiza el poder. Este tiene su principio en la distribución de los cuerpos, las superficies, las luces, las miradas, más que en las personas que ejercen el poder. Basado en el diseño Panóptico de Bentham, Michel Foucault ha delineado las bases de la nueva “política del poder” denominada como “Panoptismo”.

    El panoptismo debe ser comprendido como un modelo generalizable de funcionamiento, una manera de definir las relaciones de poder con la vida cotidiana de los hombres.

    La eficacia del poder y su fuerza coactiva, han pasado en cierto modo al otro lado de la superficie de aplicación. El que está sometido a un campo de visibilidad, y lo sabe, reproduce por su cuenta las coacciones del poder; las hace jugar espontáneamente sobre si mismo; inscribe para sí la relación de poder en la cual juega simultáneamente los dos papeles; convirtiéndose así en el principio de su propio sometimiento.

  • Gnose

    By Livio Giordano

    2003

    Gnose es un intento de traducir la separación de nuestra existencia como misterio, de los datos realistas que nos rodean, a través de la desmaterialización del espacio urbano.

    Paredes, pasillos y calles; fueron momentos de interpelación espacio-sujeto. Mediante su compilación, éstos son usados como negación poética de la realidad para recordar la fuente de ciertas verdades interiores.

  • ENTREVISTA A LIVIO JAVIER GIORDANO

    By Julieta Reynoso y Eliana Soria

    FOTOMATON

    • ENTREVISTA A LIVIO JAVIER GIORDANO

      Livio Javier Giordano es un artista que cuenta con galería pero también con su propio proyecto vivo: IF. En su statement, este espacio proyectual se presenta como consiente de las dificultades que se presentan en el inicio de toda actividad experimental: tal como el aprendizaje de las primeras nociones de fotografía, el desarrollo de una incipiente carrera o la creación de nuevas obras para los más abesados. Sobre todas estas experiencias y dificultades conversamos con Giordano.

      ¿Qué herramientas crees que les da una escuela a los fotógrafos?

      Para mí hay dos cosas que son distintas: el gusto por la fotografía y ser fotógrafo. Una cosa es conocer el camino y otra cosa es atravesarlo. Creo que la escuela acorta los caminos, genera una red social y un ambiente donde se encuentra todo unido; de lo que allí decante te va a llevar a la profesión, pero no te hace fotógrafo.

      Si vas a dedicarte al mundo del arte y tenes una familia que te pueda sustentar: buenísimo, pero sin alguien que te ayude y proteja, las angustias que pasas son muy graves y las emociones son terribles … con esa falta de paz mental hay que ser muy hábil para conectar y crear.

      Creo que la personalidad de uno es la que nos define, si no hiciste un trabajo interno de saber quien sos (aunque sea inconscientemente) difícilmente tengas algo que contar, decir. Cuando salís de la escuela sos una joven promesa y ser fotógrafo es otra cosa, incluso te diría que el real talento no precisa una cámara propia. En mi opinión, quienes llegan a ser fotógrafos poseen muchas más cualidades destacables fuera de lo que la técnica demanda.

     

    Y cuando vos estabas estudiando ya sabias que tipo de fotografía querías hacer?

    Yo quería ser fotógrafo publicitario, era mi fantasía, pero en el 2004 hice un fotorreportaje en mi escuela primaria sobre algo muy sentido, la pase mal en esos años y se notó en el trabajo. Lo sometí a concurso para la fotogalería de la facultad de ciencias sociales (UBA), y me eligieron. A partir de allí, todo lo que hago lo someto a concurso, trato de tener la mínima participación para que mis trabajos se vean. Llegar a Rolf, mi muestra anterior en Masottatorres, todo se dio con mi mínima participación. A mí me gusta ponerme por detrás de la obra.

    Luego las cosas se fueron dando en el mundo del arte, me fueron tomando y me fueron aceptando, y al final termine más vinculado en el mundo del arte que en el de la foto publicitaria. Se fue dando, el hecho de que el Salón Nacional me haya mencionado, que el Museo Castagnino+macro me adquiera una obra, son flashes de que van bien las cosas, la obra está hablando por sí misma.

    Y en tu visión del fotógrafo, de qué manera el estado o el sector privado pueden colaborar en el desarrollo de una carrera ideal, para no pasar por estas angustias?

    Creo que a través de más becas, estatales o privadas, para el desarrollo de obra y formación profesional. Pero primero tiene que estar la decisión firme del estado desde lo más alto de sus esferas, acá las cosas llegan tarde – y a esta altura suena increíble.

     

    La apuesta es tímida todavía en lo que son las industrias culturales. Otro factor importante es que haya una gran clase media que acceda a estas industrias y sienta la necesidad de ellas.

    Y la respuesta artística esta falta de apoyo como crees que se expresa?

    Lo que se valora del artista de acá es que los proyectos y las cosas están hechas desde la fuerza que viene de adentro, no está prefabricado ni asistido por nadie, como se puede hacer en Europa por ejemplo. La autogestión, lo pulsivo que -hay que pulirlo porque viene en bruto-, lo combativo, es lo valioso.

    Contanos de IF

    IF es un espacio proyectual para fotógrafos y estudiantes que no nace orientado al mercado del arte, es una empresa crítica y el motivo de hacerlo fue desde un lugar político y todavía sigue siéndolo. Es un proyecto que todavía está vivo y buscando su nueva sede. Hace poco fui a hablar con el Poder Judicial de la Provincia de Buenos Aires para ver la posibilidad de trabajar en una edificio en desuso que les pertence.

    A mi regreso de Europa, e influenciado por corrientes y cosas que vi allí, pensé qué cosas podría hacer acá. Yo estaba solo y sin contactos; en una posición muy restringida: desconectado del día a día, sin dinero y necesitaba recursos: equipo, un lugar de laburo porque estaba en San Isidro y hasta allá no va nadie, todo pasa por acá (en el centro).

    Luego me puse a pensar que no solo a mí me faltaban estas cosas, que había

     

    más “naufragos” en la misma situación. Fue así que la idea de un lugar de trabajo, de exposición y dictado de clases crecía cada día más. Al principio iba a ser un negocio en el Patio del Liceo, me gustaba el formato “galería” dada la impronta fenicia de Buenos Aires; pero finalemente lo termine haciendo desde la clandestinidad en una casa de Almagro, sin que yo haga difusión directa de ello.

    El beneficio de haber realizado IF fue disponer de toda esa casa sin costo y desde ahí construir todo: dar clases, hacer muestras y disponer de espacios para que otros fotógrafos tengan donde trabajar de manera accesible. Hacia adelante, el proyecto era ser una especie de cooperativa, donde muchos fotógrafos se junten y trabajen, ser sobre todo un espacio intermedio donde vayan los recién egresados de la escuela de fotos que están pensando en su carrera individual, ese paso intermedio muy necesario en el cual necesitas el espacio y estar rodeado de colegas.

    El acto político estaba fue generar recursos para sustentar mi obra en forma independiente. No esperar el gusto o la decisión de que tal institución me diga vamos por allá o por acá, ni tampoco estar supeditado al “mercado del arte”. En no hacer uso de la publicidad, no empujar por las cosas y desde ahí trabajar con mis necesidades y las de los demás. Eso todavía sigue vivo, es mi trabajo en sociedad. IF tiene mucho que ver, con la idea de Alicia Romero del artista trabajando en sociedad y a la vez haciendo su obra individual, idea que nace de un taller que hice con ella y Marcelo Giménez, que me ha marcado mucho.

    ¿Alcanzo a cubrirte las necesidades que vos habías planteado en un principio?

     

    Solo al final del segundo año empezaron a haber atisvos de rentabilidad. Pero me encontraba en una situación personal que no me permitía aguntar más de tiempo en el proyecto, hasta que llegara a ser un sustento. Una lástima. Pero hoy me doy cuenta que el proyecto puede seguir sin estar atado a un solo lugar físico.

    Y para el resto?

    Creo que si. Los profes encontraron un buen lugar donde dar sus clases; la gente que venía por el alquiler del estudio, lo hacía por un precio super accesible y algunos que mostraron tuvieron ventas, aunque pequeñas y mas a nivel familiar. Con todo esto sacábamos para la pintura y mantenimiento. Personalmente, obtuve dinero de las clases que di. Pero para mí el gran beneficio fue incertarme laboralmente en Buenos Aires como fotógrafo, luego de haber concluido mi etapa de estudios.

    ¿Qué es para vos el mercado de arte?

    Hay compra venta de fotos, mercado no hay (de fotografía). Para que haya mercado falta muchísimo. También creo que una cosa es cuando la obra es vendida, ya sea por un artista o por la galería, y otra cosa es el valor que adquiere este objeto entre coleccionistas. Estando en Francia ví en la galería David Guiraud una obra de Nan Goldin y pregunté su valor. Me contestan que estaba €5.500.- y que Nan Goldin al principio hacia series de 25 y hoy día hace series de 15, bajo la cantidad. La serie es más alta de lo que se trabaja generalmente en Argentina, y el valor no es tanto más alto que nuestro promedio; entonces para un conocedar de arte internacional la ecuación no cierra. Yo preferiría hacer series de 10 fotos de un artista

     

    nuevo, o desconocido ,antes que bajar la cantidad de obra para subir el valor de cada imagen. Pero cada uno tiene su estrategia.

    ¿Puede ser que las series más grandes aquí no funcionen por una resistencia del público del arte hacia la compra de fotografía por la cuestión del original único e irrepetible que no se da en esta técnica?

    Si es por eso, me parece que hay una noción trasgibersada del porqué la fotografía ha entrado en los circuitos del “Gran Arte”. Hoy , cierto tipo de fotografía es considerada arte justamente por lo poco de “Arte” que tiene. Su capacidad de reproductibilidad la coloca dentro de la categoría de “anti-arte” o bien de “un arte sin aura” y desde allí es que las carcterísticas intrínsecas de esta forma de expresión trasuntan la era en que vivimos. Por ejemplo , su capacidad de mercantilización, reproducción, etc., etc….

    ¿Crees que los artistas y los críticos tienen que ver en la formación de un mercado?

    Para que exista un buen mercado el primer factor necesario es el poder adquisitivo, además de materia prima, se necesita gente que invierta en este mercado. Hablando con este mismo galerista de la foto de Nan Goldin, el ya se sentía alejado por que el mercado francés es el cuarto luego de Estados Unidos, Nueva York y China, imaginate lo que pasa acá. Y en el BRIC (Brasil, Rusia, India y China), los nuevos ricos están ascendiendo y queriendo asimilar la figura del burgués coleccionista, van y compran arte. Estamos hablando de nuevas fortunas que necesitan de esto. La cantidad de nuevas fortunas que haya en argentina las desconozco pero no sé si apuntan a estas inversiones.

    Y las ferias que se realizan crees que estimularían a estas nuevas inversiones?

    Creo que estimulan la difusión, no sé si estimulan la calidad del público comprador.

     

     

    PREGUNTAS COMUNES

    ¿Qué consejo le darías a una persona ante la primera compra de una fotografía contemporánea?

    Si tengo que aconsejar a alguien para que lo haga, le diría que compre por lo que le gusta, no hay nombre o marca en eso… creo que la intuición es algo muy bueno.

    Si compras obra ¿Cuáles son los factores que influencian en tu decisión de compra de una fotografía contemporánea?

    Si tuviese hoy dinero, le compraría a Nicolás Trombeta, pero no hace falta que sea Nicolas Trombeta, es la imagen que me da placer. Es puro amor, lo veo y lo quiero… El nombre se desdibuja….Ahora que me acuerdo, compré fotos en la plaza de Mendoza hace muchos años atrás. Fue a un chico que exponía en una feria artesanal. Tres fotos blanco y negro, que con el tiempo se empezaron a arruinar y se pusieron marrones por un problema de fijador. Pero lo que sisi compro en forma sostenida son fotolibros. Son más accesibles y creo este formato te permite apreciar una “visión” de artista.

    Es una forma de hacer fotografía que nunca ha sido fuerte en latinoamércia, pero que poco a poco está creciendo.

    FOTOMATON es una publicación de La Universidad del Salvador – Licenciatura en Gestión e Historia de las Artes. Realizada por Julieta Reynoso y Eliana Soria en el contexto de la materia Proyecto de Investigación y Gestión II.