Rolf Art se complace en presentar, por primera vez en Paris Photo y en el mundo, la re-unión de dos iconos de la fotografía argentina y latinoamericana: Sara Facio (b. 1932-2024) y Alicia D’Amico (b. 1933-2001); revisitando tres de sus históricos ensayos fotográficos producidos en colaboración: Humanario (1977), Retratos y Autorretratos (1974), y Buenos Aires. Buenos Aires (1968), en colaboración con el escritor Julio Cortázar.
Sara Facio (1932–2024) fue una de las fotógrafas más destacadas del siglo XX en Argentina, figura clave que contribuyó de manera significativa a la identidad visual y al desarrollo del medio fotográfico tanto a nivel nacional como internacional. Pionera, periodista especializada y curadora, abrió caminos fundamentales para la profesionalización del sector: fundó la primera Foto-Galería en el Teatro San Martín (1985) y donó su colección personal al Museo Nacional de Bellas Artes, sentando las bases para la creación de su acervo fotográfico. Alicia D’Amico (1933–2001) fue una de las fotógrafas más influyentes de su generación, cuya obra abordó con gran sensibilidad temas como el retrato, el feminismo y los usos sociales de la imagen. Investigadora incansable de la relación entre fotografía y subjetividad, fue una figura central en la articulación de debates visuales desde una perspectiva crítica y de género.
Sara Facio y Alicia D’Amico se conocieron en 1947 en la Escuela Nacional de Bellas Artes. En 1955 viajaron juntas a París becadas por el gobierno francés, donde el humanismo fotográfico y el clima cultural de la posguerra marcaron su formación. De regreso en Buenos Aires, en 1960, abrieron su primer estudio fotográfico dedicado al retrato, el ensayo social y el periodismo gráfico. En 1973 fundaron La Azotea, la primera editorial fotográfica de América Latina, y en 1979 fundaron el Consejo Argentino de Fotografía, reafirmando su compromiso con una práctica crítica y comprometida.
La propuesta de exhibición se enfoca en la revisión y reunión de un legado concebido por ambas artistas. Dos archivos que solo en conjunto permiten cristalizar la producción de una época. Su mirada compartida hizo posible la concepción de tres cuerpos de obra emblemáticos, que dieron origen a los primeros fotolibros argentinos.
Buenos Aires. Buenos Aires (1968) captura, en un registro lírico y documental, la vida cotidiana de una ciudad en transformación, tejiendo un relato urbano a través de escenas anónimas y gestos mínimos. Se construye la identidad de la ciudad desde momentos que pasan desapercibidos; momentos que no estan preparados para ser retratados y los cuales en sí mismos cargan con la identidad argentina.
Retratos y Autorretratos (1974) explora las formas del retrato intelectual y afectivo: escritores, artistas y figuras de la cultura son retratados desde una cercanía que rehúye la idealización, mientras que sus textos —los “autorretratos literarios”— dialogan con la imagen en un juego especular que ensaya identidad y memoria.
Humanario (1976) es un ensayo visual conmovedor y disruptivo, realizado en el Hospital Borda (Buenos Aires) por encargo de Ministerio de Salud de Buenos Aires, que interpela la mirada sobre la locura, la exclusión y la dignidad desde una posición de denuncia. Cada persona fotografiada en esta serie es evidencia de lo más perfectamente humano; lejos del morbo, las imágenes revelan soledad, fragilidad y una dignidad vulnerada dentro del encierro y el silencio.
Cada una de estas series propone una aproximación distinta, pero profundamente conectada, a la experiencia humana. Su obra conjunta —forjada en complicidad artística y afectiva— no solo abrió caminos para las generaciones siguientes, sino que también consolidó una mirada precursora, profundamente humanista y crítica. A través de sus lentes, Facio y D’Amico capturaron el pulso de una época, trazando con sensibilidad y lucidez retratos íntimos y sociales que marcaron un antes y un después en la historia visual de Argentina. Su legado trasciende las imágenes: se inscribe en la historia de la fotografía latinoamericana como un gesto fundante, que hizo de lo personal una forma de narrar lo político.
La propuesta del stand se completa con una selección de obras emblemáticas de Adriana Lestido, destacada discípula y una de las figuras más relevantes de la fotografía contemporánea argentina y latinoamericana, quien ha continuado el legado y la visión de sus maestras a través de series icónicas como Madre e hija de Plaza de Mayo, Mujeres presas y Metrópolis. Adriana Lestido fue presentada en una aclamada exposición individual en Paris Photo 2022 por Rolf Art.