Artists
Bio & Statement

Verónica Meloni

Córdoba, Argentina b.1974
Bio
Statement
Works

Dibujos de fuerza | Drawings of force, 2022

Verónica Meloni
Untitled | Sin título, 2022
Verónica Meloni
Untitled | Sin título, 2022
Verónica Meloni
Untitled | Sin título, 2022
Verónica Meloni
Untitled | Sin título, 2022
Verónica Meloni
Untitled | Sin título, 2022
Verónica Meloni
Untitled | Sin título, 2022
Verónica Meloni
Untitled | Sin título, 2022
Verónica Meloni
Untitled | Sin título, 2022
Verónica Meloni
Untitled | Sin título, 2022
Verónica Meloni
Untitled | Sin título, 2022
Verónica Meloni
Untitled | Sin título, 2022
Verónica Meloni
Untitled | Sin título, 2022
Verónica Meloni
Untitled | Sin título, 2022
Verónica Meloni
Untitled | Sin título, 2022
Verónica Meloni
Untitled | Sin título, 2022
Verónica Meloni
Untitled | Sin título, 2022
Verónica Meloni
Mound to mark the inaccessible | Montículo para señalar lo inaccesible, 2022

Austral counterpoint of the boleadora and the embouchure
Curatorial text by Cuauhtémoc Medina

In 2020, in the midst of the COVID-19 pandemic, Verónica Meloni transformed the confinement into a laboratory. In an old dome in the building where she rents her home in Córdoba, Argentina —an abandoned room where the janitor kept her cleaning tools— Meloni poured her energy as a performance artist and social intervention into witchcraft and the psychology of stuff. In that “cave of impermanence” (as the artist called it) Meloni staged comedies with caliche, dust and brooms, evocations of The Creation of the Sistine with percussive gloves, tributes to Kasimir Malevich with estuaries and ephemeral galaxies derived from of actions for the Instagram.

This game, both serious and without purpose, came to be condensed in the exploration of the figurative, metaphorical and sculptural possibilities of an ancestral weapon: the Argentine boleadora. That weapon of war and hunting of the Tehuelches, which later came to identify the gaucho colonizer, became a matter of constellations in the Meloni cave. This is not a casual echo: Tehuelche legends identify Orion’s belt as the boleadora that did not reach the rhea, who left his footprints on the Southern Cross. This exhibition follows those traces in a multitude of works that are actions and images that are also dreams.

Contrapunteo austral de la boleadora y la embocadura
Texto curatorial por Cuauhtémoc Medina

A mediados del 2020, en medio de la pandemia del COVID-19, Verónica Meloni transformó el encierro en laboratorio. En una vieja cúpula en el edificio donde renta su vivienda en Córdoba, Argentina —un habitáculo abandonado donde la conserje guardaba sus instrumentos de limpieza— Meloni volcó su energía de artista del performance e intervención social, en una hechicería y psicología de las cosas. En esa su “cueva de la impermanencia” (como la artista la designó) Meloni montó comedias con el caliche, el polvo y las escobas, evocaciones de La creación de la Sixtina con guantes percudidos, homenajes a Kasimir Malévich con esteros y galaxias efímeras derivadas de acciones para el Instagram.

Ese juego a la vez serio y sin propósito vino a condensarse en la exploración de las posibilidades figurativas, metafóricas y escultóricas de un arma ancestral: la boleadora argentina. Esa arma de guerra y caza de los tehuelches, que pasó luego a identificar al colonizador gaucho, devino en la cueva de Meloni materia de constelaciones. Ese no es un eco casual: las leyendas tehuelches identifican el cinturón de Orión como la boleadora que no alcanzó al Ñandú, quien dejó sus huellas en la Cruz del Sur. Esta muestra sigue esas huellas en una multitud de obras que son acciones e imágenes que son sueños también.

Objetos casi objetos | objects almost objects, 2020

Verónica Meloni
Cobra, 2020
Verónica Meloni
Elephant | Elefante, 2020
Verónica Meloni
Owl | Lechuza , 2020
Verónica Meloni
Tortoise | Tortuga, 2020
Press, Texts & Publications